Luis Caputo anunció una flexibilización que amplía el acceso de las empresas al crédito en dólares, con nuevos límites prudenciales.
El Ministro de Economía Luis Caputo informó una flexibilización del régimen de créditos en dólares que permitirá a los bancos otorgar financiamiento en moneda extranjera a un universo más amplio de compañías, incluso aquellas que generan sus ingresos principalmente en pesos.
La medida modifica el esquema vigente desde la crisis de 2001-2002 y busca ampliar la oferta de crédito para el sector privado, impulsar la inversión y favorecer la actividad económica. El nuevo régimen contempla, además, límites y exigencias prudenciales destinados a contener el riesgo cambiario y preservar la solvencia y liquidez del sistema financiero.
El anuncio fue realizado por el funcionario público durante una conferencia de prensa y se complementa con la adecuación del marco regulatorio que realizará el Banco Central de la República Argentina (BCRA) a partir de la modificación del artículo 23 del Decreto 905/02, anunciada por el Poder Ejecutivo Nacional.
Créditos en dólares: qué comunicó Luis Caputo
El Ministro explicó que se trata de una “flexibilización parcial” de los préstamos en dólares a personas jurídicas, que responde, entre otros factores, a un pedido de distintos sectores productivos.
Hasta ahora, los bancos podían utilizar sus depósitos en dólares principalmente para financiar a empresas que generaban divisas, vinculadas con operaciones de comercio exterior, o a compañías que contaban con determinadas garantías.
Con el nuevo esquema, la posibilidad se extiende a todas las corporaciones, aunque bajo un régimen prudencial específico. La medida no alcanza a las personas humanas.
Caputo señaló que el objetivo es generar un mayor nivel de crédito y destacó especialmente el potencial impacto sobre sectores como la construcción y la industria automotriz, que habían planteado la necesidad de contar con alternativas de financiamiento en moneda extranjera.
Según explicó el economista, el acceso a créditos en dólares podría resultar especialmente relevante en un contexto en el que las tasas de interés en pesos continúan siendo elevadas y dificultan la rentabilidad de determinados proyectos de inversión.
El límite para los nuevos préstamos
La flexibilización no implica que los bancos puedan utilizar libremente sus depósitos en dólares para financiar a cualquier empresa.
El BCRA establecerá que las financiaciones provenientes de depósitos en moneda extranjera destinadas a clientes que no se encuentran comprendidos en los destinos previamente admitidos no podrán superar, en conjunto, el 15% de los depósitos en dólares de cada entidad financiera.
A su vez, estas operaciones tendrán un tratamiento prudencial más exigente.
Entre las principales condiciones se encuentran:
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El requisito de capital mínimo será equivalente al 125% del aplicable a otras financiaciones de características comparables;
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Para los límites de exposición crediticia, estas financiaciones computarán por 1,25 veces la exposición que correspondería en condiciones generales;
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Las entidades financieras deberán evaluar la capacidad de repago de los tomadores frente a distintos escenarios de variación del tipo de cambio.
El esquema apunta de esta manera a ampliar el financiamiento sin desatender los riesgos derivados de que una empresa se endeude en dólares mientras obtiene sus ingresos en pesos.
Cuántos dólares podrían ingresar al circuito crediticio
Uno de los argumentos centrales detrás de la medida es el volumen de depósitos en moneda extranjera existente en el sistema financiero.
De acuerdo con las cifras mencionadas en los informes analizados, los depósitos en dólares superan los US$40.000 millones, mientras que los préstamos en esa moneda se ubican en torno de los US$24.700 millones.
En este contexto, el Gobierno estima que existe capacidad adicional para ampliar el financiamiento en dólares.
Los cálculos difundidos ubican esa capacidad adicional en torno de US$5.800 millones, mientras que las estimaciones sobre el flujo que podría incorporarse al mercado de crédito se ubican entre US$3.000 millones y US$6.000 millones, con la posibilidad de alcanzar los US$10.000 millones si continúa el crecimiento de los depósitos en moneda extranjera.
El objetivo es que una parte de los dólares que actualmente permanecen depositados pueda transformarse en financiamiento para empresas que hasta ahora tenían un acceso limitado a esta alternativa.
Qué deberán hacer las empresas con los dólares del préstamo
Otro de los puntos destacados por Caputo es que se mantiene la obligación de liquidar los préstamos en el mercado de cambios.
Esto significa que, si una firma obtiene un crédito en dólares bajo el nuevo esquema, deberá liquidar esas divisas y convertirlas a pesos.
La medida busca evitar que los dólares prestados regresen al sistema financiero como nuevos depósitos y generen un efecto multiplicador sobre la creación de crédito.
Al mismo tiempo, la liquidación de esos préstamos podría generar una mayor oferta de divisas en el mercado cambiario.
Para el Gobierno, este mecanismo también podría contribuir a reducir las tasas de interés en pesos. La explicación es que una parte de la demanda de financiamiento empresarial podría trasladarse hacia los préstamos en dólares, reduciendo la presión sobre el crédito en moneda local.
El objetivo de atraer los dólares fuera de los bancos
Caputo también vinculó la flexibilización con el objetivo de incentivar el ingreso al sistema financiero de los dólares que permanecen fuera de los bancos.
La lógica oficial es que una mayor capacidad de los bancos para prestar esos fondos podría generar mejores condiciones para los depositantes en dólares y, de ese modo, incentivar que una mayor proporción del ahorro permanezca dentro del sistema financiero.
En este sentido, la medida se vincula con la estrategia oficial de promover una mayor utilización de los ahorros en moneda extranjera y con los objetivos asociados a la Inocencia Fiscal.
“Los ahorros están y están debajo de los colchones”, sostuvo el ministro al explicar que una mayor disponibilidad de dólares prestables podría generar incentivos para que esos fondos ingresen al sistema bancario.
El riesgo cambiario, en el centro de la regulación
La principal cuestión que deberá monitorearse será la capacidad de las compañías para afrontar obligaciones en dólares cuando sus ingresos se encuentren denominados en pesos.
Por ese motivo, el nuevo régimen no solo fija un límite cuantitativo para las entidades financieras, sino que también incorpora mayores exigencias de capital y exposición crediticia.
Los bancos deberán analizar la capacidad de repago de las corporaciones considerando distintos escenarios de evolución del tipo de cambio.
De esta manera, la estrategia anunciada por Luis Caputo busca ampliar la utilización de los dólares depositados en el sistema financiero sin eliminar los mecanismos destinados a contener el riesgo de descalce de moneda.
La apuesta oficial es que una mayor disponibilidad de crédito en dólares permita financiar inversiones, generar empleo y reducir el costo del financiamiento empresarial, al tiempo que el esquema prudencial limite los riesgos para el sistema financiero.

